lunes, 9 de febrero de 2026

A Manos Libres: síntesis, finura y humor. Por Claudio Hochman

 (Imagen de A Manos Libres. Foto Jesús M. Atienza)

Estuvimos el fin de semana en Barcelona, haciendo El Fado de Ulises en el Festival de Putxinel.lis en la Sala La Puntual. En la primera función tuvimos la agradable visita de Toni Rumbau.

Conocía a Toni por sus preciosos relatos de los muchos espectáculos de títeres que ve. Sus crónicas en Titeresante son un constante estímulo para llevar espectadores al teatro. Yo no las llamaría críticas, sino comentarios, siempre rescatando lo positivo. Al finalizar nuestra función, nos comentó que esa noche actuaria y no dudamos en ir a verlo.

Foto Jesús M. Atienza

Bella sorpresa. Asistimos a un espectáculo fino, sutil, delicado y al mismo tiempo profundo y con mucho sentido del humor. Sobre ejes temáticos fuertes, las relaciones humanas, la gestación, el aprendizaje, la vida y la muerte, Toni va desplegando un sinfín de recursos "titiriteros", con un toque tradicional y al mismo tiempo muy contemporáneo.

El espectáculo A Manos Libres se deja ver, saborear, disfrutar. Te invita a entrar en el mundo de los sueños de Toni, te sorprende por la plasticidad, belleza y efectividad de las imágenes. Toni alterna los títeres de guantes con sus propias manos y las sombras, crea universos oníricos sin dejar de contar historias que tocan el corazón.

Foto Jesús M. Atienza

Un espectáculo impactante por su síntesis, tremendamente poético, que deja una sensación de paz y alegría y convida a la reflexión.

Toni es un artista con muchos años de palco. Se nota. Su seguridad, su ritmo, la elección de los recursos, el juego de luz y sombra.

Foto Rebecca Simpson

Y al final, después de recibir los aplausos, abre las puertas de su teatrino para mostrar todos los recursos. Eso es un acto de entrega y humildad. Explica todo, como un maestro que no se quiere quedar con ningún secreto para él. Abre el corazón y su mundo que, sin perder la magia y el encanto, nos vuelve a sorprender. Todos agradecidos. Que suerte que vino a vernos, sino no hubiéramos sabido del espectáculo y no hubiéramos ido a ver esta maravilla.

¡Palmas también al director Eudald Ferré, que supo ordenar las manos inquietas

‘A Manos Libres’, de Toni Rumbau. Por Conrado Domínguez

 (Imagen de 'A Manos Libres'. Foto Rebecca Simpson)

Ha vuelto a los escenarios Toni Rumbau con un título, A Manos Libres, que le ha venido como anillo al dedo para completar lo que llama su Trilogía de las Manos, compuesta por las dos obras anteriores A Dos Manos (1987) y A Manos Llenas (2009).

Y lo ha hecho actuando en una salita, el Teatro La Gleva de Barcelona, muy apropiado para el espectáculo, un espacio de no más de 50-60 espectadores, asegurando la intimidad y el acercamiento que requiere la obra. Firma la dirección Eudald Ferré, que ya dirigió con mano sabia y reconocido acierto su último trabajo.

No es fácil ofrecer títeres para el público adulto en horas nocturnas, aunque al parecer han acudido no pocas personas e incluso algunos chavales de 8-10 años para arriba; sobre todo ocupando tres semanas la programación de la sala. Según pude saber, la obra tuvo una ocupación discreta pero regular, lo que no deja de ser todo un éxito al tener que competir con títulos y espectáculos de mayor empaque publicitario, en una ciudad como Barcelona.

Foto Jesús M. Atienza

Pero vayamos a la obra. Títeres, sombras y pinceladas filosóficas de la que nos tiene acostumbrados Rumbau, como se demostró en su última creación, la conferencia-espectáculo El Titiritero, el Doble y la Sombra (ver aquí). Filosofía de salón, por supuesto, o más bien de retablo de títeres. En esta ocasión, han desaparecido casi las palabras y también la presencia exterior del titiritero, pues todo sucede dentro del castillito de los títeres, convertido a su vez en teatro de sombras. Un formato más clásico, pero a mi modo de ver más poderoso, al promover misterio, sorpresa e impacto. 

Tras mostrarnos sus manos al empezar, de inmediato nos vemos inmersos en un mundo interior, definido por las sombras, básico y primigenio, al estar habitado por las manos que en este océano lumínico de los títeres aparecen duplicadas, como si hubiera dos titiriteros. Se inicia así un proceso de multiplicación que constituye de hecho una especie de matriz de este mundo interior titiritero: dos manos, dos títeres, dos máscaras, dos personajes enfrentados cara a cara.

Dualidades. Dice una voz en esta primera parte oscura de las sombras: ‘hacer y deshacer, sí y no, tu y yo, dentro y afuera, nacer y morir’. Conceptos unidos por la conjunción copulativa i en vez de la disyuntiva o, como señaló Rumbau en una entrevista (ver aquí). Un matiz importante para el autor, que establece el recorrido dramático de la obra.

Foto Jesús M. Atienza

Pero cuidado, una vez han salido los títeres, que en realidad son dos máscaras de las manos del titiritero que se van disfrazando en personajes diferentes, desaparece el registro simbólico y hasta filosófico del asunto, para imponerse el registro de los títeres de toda la vida, los polichinelas de viejas raíces napolitanas, alejados del pensamiento y cercanos a la fiesta, a la burla, al disparate y a los arrebatos vitalistas y hasta diría libertarios.

Y aquí es donde da en el clavo Rumbau, al indicarnos que esas manos que se quieren libres, solo lo son cuando escapan de las obsesivas matrices dualistas y se adentran por las sendas del jolgorio, de la risa y del carnaval. Hay momentos sublimes en las aceleraciones rítmicas hacia el disparate y el teatro burlesco y del absurdo, como la larga escena del parto y de los bebés, o, tras la loca Corrida de Toros, el funeral de la res sacrificada, una secuencia antológica, donde los conceptos de Muerte, Vida, Títeres y Poesía se funden en feliz síntesis.

Hay un punto de provocación en las temáticas tratadas, un ir a la contra de la moral bien pensante, aunque habría que relativizar esta incorrección. Como si no pudieran tratarse en un escenario situaciones como el amor, el parto o las relaciones paternofiliales desde la risa y el disparate. Por no hablar de los toros, una de les debilidades del autor, que aquí trata con guante de seda.

Respecto a la Muerte, el otro tema importante de la obra, bienvenida sea cuando nos introduce a la mirada distante del teatro de sombras, o a la risa desmitificadora de los funerales, sobre todo si es el funeral de un toro que a pesar de estar muerto sigue estando vivo.

Foto Rebecca Simpson

En realidad, esta atención de Rumbau por las contradicciones esenciales, como eso de estar vivo y estar muerto a la vez, constituye no solo uno de sus temas predilectos sino la propia base del oficio titiritero, como nos ha explicado en distintas ocasiones con no poca obsesiva redundancia.

Capítulo aparte merece la música, a cargo de Octavi Rumbau, retazos de su disco Pendular Motion, editado por Neu Records, un alarde sonoro que encaja de maravilla con las imágenes que acompaña, como si hubiera estado hecha pensando en ellas.

Los títeres le han salido redondos a su autor, Eudald Ferré, unas máscaras realmente hermosas a las que Toni ha sabido sacar todo su provecho. Se nota la mano del director en la obra, muy bien pautada en el ritmo, la sucesión de escenas y en los movimientos de los títeres, que combinan una elegante contención con la exquisita locura carnavalesca de las escenas más desatadas.

En definitiva, una obra que cierra una trilogía y una carrera artística, aunque, conociendo al autor, bien podría significar el inicio de una segunda parte vaya usted a saber dedicada a qué…

A Manos Libres, de Toni Rumbau: NI BURLA NI APOLOGÍA: JUEGO. Por Paco Paricio

 (Las dos máscaras. Foto de Jesús M. Atienza)

He estado en Barcelona en el teatro La Gleva, un teatro de barrio. He visto un espectáculo de títeres para adultos, A Manos Libres, una comedia dividida en escenas, eso que llamamos los titiriteros “rutinas”.

Toni Rumbau es el comediante y se entrega y nos provoca desde el rincón (no diré atalaya) del arte y del oficio titiritero.

Toni provoca y descoloca, sacude e interroga.

Pero… ¿por qué lo hace?

El montaje de polichinelas de este viejo titiritero comprende escenas de todo género: de conquista amorosa, de sexo, de educación, de barbarie, de nacimiento y de muerte; aparecen desparramadas procesiones de nazarenos, corridas de toros, baile flamenco, violencia gratuita y justificada, música festiva y tonos hermosos de la más rica vanguardia musical (obra de Octavi Rumbau).

Toni conoce y estudia el folclore, la iconografía popular y reflexiona sobre todas las manifestaciones del rito festivo y se nota.

Toni Rumbau. Foto Jesús M. Atienza

A Toni y a Eudald Ferré, director del montaje, les preocupa el poder y la revuelta. Si todos los divertimentos que presentan pueden parecer intranscendentes, por contra, nos conciernen sobremanera pues son cuestiones tratadas desde la categoría, para mí excelsa, del teatro con muñecos. Esa promiscuidad disparatada de “A mans lliures” (así se llama la opereta) bebe del juego más puro.

Al acabar la función nos preguntamos: ¿De qué iba la cosa? ¿Qué quiere Toni plantearnos? ¿solo divertirnos?, ¿nos enfrenta a la vieja disyuntiva: estás conmigo o estás contra mí?…

Manos. Foto Rebecca Simpson

Pero, si tras la función, nos permitimos cierta distancia, si nos damos oportunidad de masticar y digerir lo visto, encontraremos la respuesta pues esos viejos zorros titiriteros han colocado una carga con temporizador en nuestro corazón.

Dicen con poderosos argumentos llamados guiñoles: ni estoy contigo ni estoy contra ti; estoy contigo y a la vez contra tu mirada excluyente, contra tu rechazo de lo que consideras extranjero, contra tu preocupación novedosa y superficial. Estos muñecos, cuyos originales hizo Mariona Masgrau, (siempre en el recuerdo) que hemos reproducido, ni se burlan ni hacen apología, te dicen, te decimos que lo que vale es el juego y la dicha que acepta al otro. No construyas tu vida desde la negación de nadie. Gracias. Vayan a verlo.

Paco Paricio

‘A Manos Libres’, en el Convent de les Arts de Alcover y pronto en La Gleva, Teatres del Farró


 (Toni Rumbau con dos personajes de la obra. Foto Rebecca Simpson)

Quien no conozca Alcover y su Convent de les Arts, vale la pena que lo visite: un antiguo convento franciscano, el de Santa Ana, con más de cuatro siglos de antigüedad, hasta hace muy poco en ruinas, hoy restaurado y habilitado como espacio para residencias artísticas.

Es en este fabuloso lugar donde estoy ultimando la obra que estrenaré en el Teatro La Gleva de Barcelona, ​​teatro que pertenece al Polo Artístico Teatres del Farró (ver aquí) el 17 de septiembre de 2025, A Manos Libres, espectáculo solista de títeres y sombras con dirección de Eudald Ferré. Por cierto, con esta obra celebro mis 50 años de profesión. Véase aquí)

La gracia es que el domingo día 14 haremos un ensayo general abierto al público de Alcover y de los entornos, en el escenario del Convent de les Arts. Quien quiera acercarse, será bien recibido, con entrada gratuita.

El Convent de les Arts

Es importante hablar de este espacio, unas ruinas hasta hace poco, hoy un lugar en plena actividad.

Entrada principal del Convent de les Arts. Foto T.R.

Sus cimientos datan del siglo XVI, cuando un antiguo palomar se convirtió en ermita y, finalmente, en 1582, en convento. Los monjes que lo habitaron durante tres siglos, aparte de buscar un lugar para retiro y oración, hicieron del convento un espacio de formación y enseñanza. Hasta 1835 en que los monjes fueron desalojados, el edificio contó con una importante biblioteca que, con la desamortización, pasó a manos de la Biblioteca Pública Provincial de Tarragona.

Imagen del claustro con el pozo al fondo. Foto Rebecca Simpson

Durante buena parte del siglo XIX el edificio se convirtió en hospital de pobres y escuela privada y en 1920 se convirtió en cuartel de la Guardia Civil. Hasta que en 1973 desapareció toda actividad y quedó abandonado.

Su mal estado de conservación y degradación extrema hizo que en 2008 el Ayuntamiento de Alcover redactara un Plan Director para rehabilitar el conjunto conventual. Además del Plan Director, también se llevó a cabo un Plan Funcional para que este Bien Cultural de Interés Nacional, llamado Convento de las Artes, se convirtiera en un centro cultural de creación artística en todas sus vertientes

Claustro. Foto Rebecca Simpson

Desde junio de 2014, fecha de su inauguración, mantiene una programación estable de espectáculos de diferentes disciplinas artísticas con la participación de creadores de nuestro entorno y de otros países.

Interior sala del Convento. Foto Itzel Silvestre

En la actualidad se acabaron las obras de una parte de la tercera fase, con el objetivo de transformar el antiguo convento en un equipamiento de inspiración y trabajo para artistas que necesitan un espacio adecuado para la creación y producción y además dispongan de un lugar donde alojarse temporalmente en un contexto favorable para la práctica artística.

Paseo por Alcover

Ha sido un descubrimiento pasear por las calles de Alcover, una villa y municipio de Cataluña en el lado occidental de la comarca del Alt Camp, junto a Reus y Tarragona, a los pies de las Montañas de Prades. Está considerada uno de los núcleos urbanos medievales mejor conservados, con dos magníficas puertas todavía en uso y calles que mantienen su antiguo sabor.

Arco de la Iglesia Vieja. Foto T.R.

Y sin embargo, Alcover es una villa muy moderna, con todo tipo de equipamientos, siendo el propio Convent de les Arts uno de sus espacios más interesantes, al haber sabido combinar la historia con la modernidad más avanzada en cuanto al cultivo de las artes.

Plaza de Alcover. Foto T.R.

En su interior destacan sus dos iglesias: la vieja en ruinas, que constituye un fabuloso escenarios casi de película, y la nueva con un original campanario descabezado, cuando el pueblo decidió dejarlo a medio terminar, sin que falten las obligadas campanas que marcan las horas, por supuesto.

Los ensayos

A Manos Libres es una obra que completa una trilogía, la de las Manos, que cuenta con los dos títulos anteriores A Dos Manos (1987) y A Manos Llenas (2009). A la vez, me sirve para festejar de alguna manera mis 50 años de titiritero. Ciertamente, los aniversarios no tienen por qué ir acompañados de títulos nuevos. Pero en este caso, puedo decir que ha sido como anillo en el dedo. En el sentido de que existe una especie de ritornello entre la presente obra y la primera, A Dos Manos. Ésta estuvo dirigida por Mariona Masgrau (1949-2007), que también hizo los títeres, y la presente tiene como base importante la música del disco Pendular Motion (Neu Records), del compositor e hijo mío Octavi Rumbau Masgrau, que también lo es de Mariona Masgrau.

De izquierda a derecha, Itzel Silvestre, Ferré y Pamen Ruíz Montserrat. Foto T.R.

Los títeres son y no son los mismos de A Dos Manos: se respeta el diseño básico de los originales de Mariona, pero están hechos por Eudald Ferré, director de la actual obra, que ha puesto en ellos su huella personal. He tenido la suerte de contar con la dirección de Eudald, un titiritero que considero uno de los valores más seguros que tenemos en nuestro país respecto a las artes y el oficio de los títeres de guante y del teatro visual.

Rebecca Simpson con un títere. Foto T.R.

Igualmente ha sido precioso el trabajo de ayudante de dirección de Rebecca Simpson que junto con Octavi Rumbau han puesto muchos puntos sobre las íes de este espectáculo. La incorporación al equipo de la joven estudiante de teatro visual y de títeres Itzel Silvestre Sancho ha introducido no pocas cosas significativas en el proyecto. Pamen Ruiz Montserrat, encargada del vestuario de los títeres, ha sabido captar el espíritu de cada personaje. También quiero mencionar a Aleix Vallverdú Palau, director del Convent de les Arts, de quien hemos disfrutado su incondicional ayuda y complicidad, con absoluta liberalidad.

Manos. Foto Rebecca Simpson

En A Manos Libres, he incorporado el mundo de las sombras, con el que he trabajado mucho, especialmente en la segunda obra de la Trilogía, A Manos Llenas, que me ha servido de referencia visual. Un lenguaje que siempre me ha interesado, al permitir hablar de lo invisible y alegórico sin tener que explicar nada. Aquí, las sombras comienzan y cierran la obra, dando un contexto simbólico al juego de los títeres. En este apartado de las sombras, quiero mencionar a Mercè Framis, reconocida sombrista catalana, que ha colaborado desde el principio en la obra, aportando una gran sabiduría en estos asuntos de la luz y las sombras, que tan bien conoce.

Igualmente a Teia Moner y a Miquel Espinosa, en cuyo Museo de Títeres de Palau-Solità i Plegamans tuvimos la suerte de estar en residencia varias semanas. Sus conocimientos sobre la luz y las sombras nos han dado ideas muy útiles para el montaje.

Las dos máscaras. Foto Rebecca Simpson

Por otra parte, ha sido muy importante la mirada exterior de tres profesionales de gran valía, como son las titiriteras y sombristas Núria Mestres y Esther Prim, así como la gran especialista en Teatro Visual Sara Serrano, directora del IF Barcelona.

La Muerte aparece. Foto Rebecca Simpson

Las dos semanas pasadas en Alcover han servido para asentar el espectáculo, al permitir reunir al equipo entero prácticamente todos los días, ya que tres de sus componentes viven en el Camp de Tarragona. Una producción que ha nacido en Barcelona pero ha desarrollado sus potencialidades en esta comarca tan humanamente cultivada, provista de un dinamismo sereno y bien alejado de las compulsiones urbanas del norte catalán. Sin duda la lejana y sutil influencia romana ha estado presente a pesar de su aparente invisibilidad.

Ensayo general abierto en Alcover y estreno en el Teatre La Gleva

El domingo 14 de septiembre, a las 18h, haremos un ensayo general abierto al público en la capilla convertida en sala de teatro del Convent de les Arts. Y el miércoles 17 a las 20:30, estrenaremos en el Teatro La Gleva, donde actuaremos durante tres semanas hasta el 5 de octubre. Un teatro que desde hoy está incluido en el fantástico Polo Artístico de los llamados Teatres del Farró (nombre antiguo del barrio que acoge los dos teatros). Puede verse toda la programación de los dos espacios aquí.

Presentación a la prensa de los Teatres del Farró en julio de 2025, con algunos de los artistas participantes en la programación, frente al Teatre La Gleva. Foto La Gleva

FICHA TÉCNICA

- Idea e interpretación: Toni Rumbau
- Dirección: Eudald Ferré
- Ayudante de dirección: Rebecca Simpson
- Títeres: Mariona Masgrau, Eudald Ferré
- Asistente ensayos y colaboración en la dramaturgia: Itzel Silvestre
- Escenografía: Toni Rumbau, Eudald Ferré, José Menchero
- Sombras: Toni Rumbau
- Colaboración sombras: Mercè Framis
- Vestuario títeres: Pamen Ruiz Montserrat
- Iluminación: Toni Rumbau, José Menchero, Eudald Ferré
- Asistencia técnica luz ciclorama: Josep Alerm
- Música: Octavi Rumbau Masgrau, fragmentos de la obra Five movements on pendulum motion, del disco Pendular Motion, publicado por Neu Records (2021), Violoncelo: Erica Wise https://www.neurecords.com/pendularmotion/
- Técnica de sonido: Rebecca Simpson
- Fotografíes: Jesús Atienza
- Diseño y realización gráfica: Francesc Villena – Argra Trading SL
- Espacio de ensayos: local de la cía. Mercè Framis
- Residencia en el Museu Internacional dels Titelles de Catalunya, en Palau-Solità i Plegamans. Acompañamiento técnico de Miquel Espinosa y Teia Moner
- Residencia en el Convent de les Arts, de Alcover, Tarragona
- Estreno: 17 de septiembre 2025, Teatro La Gleva. Hasta el 5 de octubre
- Producción ejecutiva: Rebecca Simpson
- Proyecto acompañado por festival IF Barcelona e invitado al programa de la edición 2025
- Producción IF Barcelona: Sara Serrano
- Producción: Thot Arts
- Una coproducción del Convent de les Arts con el apoyo del Ayuntamiento de Alcover, la Generalitat de Catalunya – Departamento de Cultura y la Diputación de Tarragona.
- Con la ayuda del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya

La Gleva. Teatres del Farró: https://teatresdelfarro.com/home/#programacio
Entrades:
https://www.dinaticket.com/ca/provider/20547

A Manos Libres: síntesis, finura y humor. Por Claudio Hochman

  (Imagen de A Manos Libres. Foto Jesús M. Atienza) Estuvimos el fin de semana en Barcelona, haciendo El Fado de Ulises en el Festival...